TRAS BAMBALINAS...
Y un buen día, por fin pude alinear a los planetas y con la impagable ayuda de algunos amigos, logré organizar el Tributum in vita a mi amado viejis: el lugar fue en un auditorium, en el Instituyo Montoya, aquí en mi ciudad, Posadas. Fue una recopilación de sus 50 años frente al micrófono. Un reconocimiento a su trayectoria profesional, un recorrido por las cinco décadas frente al micrófono. Anteriormente me habían ofrecido hacer un Beneplácito en la Cámara de Representantes de mi ciudad, pero dije:NO. Ese papelito, seguido del falso aplauso y taza taza cada uno a su casa NO. Yo apuntaba a un homenaje en vida porque los póstumos no sirven para nada. Y para lograrlo, busqué ayuda y la encontré. Nos pusimos las pilas, buscamos lugar, técnicos, ayuda de los jóvenes que todo lo saben y lo hacen con inmediatez lógica de la época, nos reunimos tantas veces, y fuimos dando forma a lo que yo aspiraba. Fuimos moldeando el ...
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